RECORDAR…
No podemos sentirnos felices y en armonía si vemos el mundo como un lugar en el que hay que competir, luchar y perseguir el éxito Ese impulso que nos mueve a querer continuar o avanzar en la vida no tiene nada que ver con quien eres realmente, si lo supieras dejarías la búsqueda incesante, la lucha por ganar o competir, cesarían los conflictos con las personas y el mundo dejaría de ser un lugar hostil para convertirse en un lugar donde podrías sentirte bien. Eso no significa que las circunstancias externas van a cambiar significa únicamente que podrás sentir tranquilidad en medio de situaciones que crees son difíciles. Piensa por un instante en lo que estas haciendo en este momento, desde que lugar lo estas haciendo? y sobre todo si quieres hacerlo?..Observa tu mundo… observa lo que ves sin juicio, sin etiquetas, sin expectativas…
Estar en el mundo que vemos sin otorgarle valor a nada es un buen punto de partida para comenzar a andar, no sabemos lo que depara ni hacia donde vamos únicamente partimos reconociendo que todo lo que veo en mi mundo no necesariamente tiene el valor que yo le otorgo, comienzo a comprender que ese significado puede variar en el momento en que le quito su valor, es decir, no le doy ninguno y así permito que mi percepción de las cosas pueda variar.
Vinimos a ser brillantes, talentosos, llenos de dicha, saludables pero por alguna extraña complicacion de la mente escogemos sufrir, separarnos de ese ideal del corazon y avanzar hacia lo que nos hace dano, asi vamos convirtiendo nuestra vida en una “montana rusa” momentos donde estamos contentos, satisfechos, y bajones donde sentimos que hemos fracasado en algun area de nuestra vida. Nuestra mente se encarga de jugar con nosotros lo cual pasa inadvertido para quien esta distraido con el mundo externo, cuando no tenemos tiempo de mirar adentro, de hacernos preguntas, de escuchar a la vida que esta constantemente hablandonos y diciendonos que podemos hacer las cosas de otra manera, que despertemos, que traemos con nosotros una carga completa de baterias de dones y habilidades, de recuerdos de nuestro verdadero Padre, del lugar de donde venimos, que unicamente debemos “recordar”.
La vida nos habla continuamente, nos muestra el sendero guiado a traves del Espiritu Santo en cada uno de nosotros para nuestro mayor bien, solo necesitamos escoger recordar…
Namaste


Creer en lo invisible es tomar conciencia que somos más de lo que podemos percibir con los sentidos y que nuestro Ser no es sólo nuestro cuerpo físico. Nuestra mente es capaz de recrear todas las imágenes de lo que queremos y soñamos claramente, pero la mayoría de las veces nisiquiera nos permitmos dibujar esas imágenes porque creemos que no lo merecemos o que es imposible alcanzar nuestras sueños. Es necesario entonces conectarnos con nuestro espíritu y con nuestra mente desde otro espacio, ambos conceptos no pertenecen al ámbito de lo tangible, puedes pensarlo un momento ¿Cómo luce el espíritu? ¿Cómo dibujarías tu mente? Todo ello forma parte de lo invisible, de lo que no vemos y que sin embargo sabemos que existe.