La Importancia del Ser del Alma
February 8th, 2009

Una de las maneras más sencillas de conocer a ese hermoso Ser que eres, es conectándote con la verdad de tu corazón…de tu esencia. Generalmente no tenemos tiempo de escucharnos pues estamos en la vida con el “piloto automático” puesto, realizando nuestras acciones cotidianas sin prestar atención, quizás haciendo más de una cosa a la vez, porque estamos apurados, o porque nos están esperando o simplemente sin detenernos a pensar en el momento que estamos viviendo.
Permitir que nuestro Ser del Alma se manifieste, se exprese, consituye una de las tareas diarias más importantes a alcanzar, pues es allí donde radica nuestra total plenitud. Debemos dejar que sea nuestro verdadero ser con sus anhelos más profundos quien dirija y nos muestre el camino a seguir. Para ello, detente por un momento y toma consciencia de quien eres, del lugar que ocupas en el universo, del sitio en el que te encuentras y enfoca tu atención en la actividad que estas desarrollando en ese momento, conviértete en quien observa y lo observado, en el hacedor y lo creado, reconócete como eres en toda su magnitud.
¿Imagina hacer este ejercicio durante todo el día? ¿Es agotador verdad? Te agotas porque tu atención no esta focalizada en tu visión interna sino en imágenes externas y en viejas creencias, ya que te encuentras viviendo en el afuera y desde la perspectiva de los demas o de tu propia mente.
Este simple ejercicio te conecta con tu momento presente y con tu yo real casi instántaneamente.
La meta es mantenerte en ese estado consciente la mayor parte del tiempo posible (para ti) y de manera natural.
!Manténte presente! Enfócate en lo que estás haciendo y deja que tu ser del alma sea tu guía.
Un abrazo con el corazón.
Katherine
Cuando te rindes a lo que es
y estas plenamente presente,
el pasado ya no tiene ningún poder.
Entonces se abre el reino del Ser,
que había quedado oscurecido por la mente.
De repente surge una gran quietud dentro de ti,
la sensación de una paz insondable.
Y en esa paz hay una gran alegría.
Y dentro de esa alegría hay amor.
Y en su núcleo más interno está lo sagrado,
lo inconmensurable,
Eso que no puede ser nombrado.
Ekhart Tolle.
–


